CECILIA RAINERO
MUJERES EN EL BAÑO
La carrera de Cecilia Rainero, además de ser prometedora, es de una coherencia llamativa. Tanto desde la actuación, con obras como Somos todos iguales, Sex según Mae West y la recientemente estrenada Mujeres en el baño, como desde la dramaturgia y dirección, con Esta vez no voy, basada en novelas de Corín Tellado, sus trabajos abordan recurrentemente la problemática de género.
Esta enumeración, ¿nos habla de la existencia de un teatro de mujeres, femenino, feminista? Queda abierto el interrogante, bastante machista, por cierto. Aunque La Nación y Clarín ya se encargaron de cerrarlo, despachándose dichos matutinos con sendas notas combos, por no llamarlas notas bolsa de gatos, en las cuales, la ecuación es muy sencilla: un elenco de mujeres + otro elenco de mujeres + otro elenco de mujeres = teatro de mujeres; no es nuevo este recurso periodístico, es estructural, lo mismo hicieron el año pasado con las promocionadísimas “familias disfuncionales”, lo mismo hacen en la sección Policiales; salir en esos diarios lleva mucho público, pero ¿qué le pasa a una obra off cuando la encasillan dentro de un fenómeno in?
Lejos de la generalización, y con ánimo detallista, le pedí a Cecilia Rainero que me ayudara a desentrañar las palabras que habitan el rico campo semántico de Mujeres en el baño, la exitosa obra de Mariela Asensio. He aquí el resultado.
BAÑO
- Es muy importante en la vida de una persona. En la obra, el espacio va mutando y el baño se transforma en un lugar de fantasía. Uno en el baño piensa o hace cosas a escondidas. La mujer pasa mucho tiempo en esa parte de la casa. Creo que, por lo general, las mujeres tenemos más cosas para hacer en el baño que los hombres. El maquillaje, los baños de espuma, cuando estamos indispuestas. Yo, ahí, como mujer, me siento cómoda. Es un lugar que dispara muchos sentidos. Se presta para la introspección, para leer algo a indebido. Es un espacio de intimidad. A los hombres les interesa ver qué hacen las mujeres en un baño. Uno cuando actúa siempre está expuesto, pero no siento que la exposición sea mayor porque la obra transcurra en un baño. Es el espacio ficcional que se eligió, y si bien no hay una historia con personajes delineados, igual hay ficción.
MUJER
- Mujer, mujer, libérate… Decís mujer y se te vienen todos los preconceptos encima. Las mujeres en el baño no sólo se maquillan. También abortan, las matan, reflexionan, son sujetos pensantes, no son únicamente impulsivas, románticas o sentimentales. La obra me parece que intenta romper con eso. También rompe con el mito de que muchas mujeres no pueden trabajar juntas. A mí me encanta trabajar con mujeres, me siento más en confianza. No me gusta que digan que es una moda. Todas nos acoplamos a esta propuesta de no representar a ninguna mujer. Hay una idea de irrepresentabilidad en la obra a partir de la cual empezamos a actuar. No representamos personajes con rasgos psicológicos y conflictos determinados.
HOMBRE
- Yo pienso más en la especie humana. Si bien hay un montón de diferencias entre el hombre y la mujer, para mí hay que pensarlos como iguales, como personas. En esta obra los hombres no están, y eso no se siente como una ausencia que hay que llenar. Es un espectáculo de mujeres. Se habla de los hombres como se habla de otros temas. Los hombres no tienen que estar en todos lados. Todo el tiempo miramos a público, algunos hombres nos bajan la mirada, pero a muchos les gusta la propuesta, les da curiosidad.
FEMINISMO
- Tendría que haber más feminismo. Estar más conscientes de que todavía vivimos en una sociedad bastante machista. La obra plantea esto como una necesidad. Para algunos, está mal visto el feminismo. No se sabe si es una lucha que fracasó o que se ganó. Para mí, no fracasó, porque se obtuvieron un montón de derechos, pero todavía no siento que haya igualdad entre el hombre y la mujer. El destino del mundo lo siguen decidiendo los varones. Aunque ahora tengamos una presidenta. Pero, por ejemplo, en relación al tema del aborto, Cristina ya declaró que está a favor de la vida, de la concepción. Otra cosa que me molesta de la presidenta, y al elenco también, es que esté tan operada, no está bueno ese modelo de que siempre hay que estar linda y joven porque parece que es el único valor que tenés, Está muy preocupada por la ropa, se mata haciendo gimnasia, para estar así de arreglada, debe pasar muchas horas en el baño, en la peluquería.
BELLEZA
- Es una palabra cruel. Parece que la belleza es de una sola manera: pómulos salidos, boca prominente, rubia, re-delgada, con tetas. Acá hay un montón de mujeres que se hacen las tetas y eso es violento. Se operan, se cortan, se cosen, todo para verse más lindas. ¿Por qué no hacen algo para ser más libres? La belleza te quita libertad. Te puede provocar trastornos en la alimentación. Es una porquería, es un negocio. En el elenco no hay ninguna que se haya hecho cirugías, nos encanta comer y no nos genera conflicto no depilarnos. Hay mucha gente que es linda y no necesariamente responde a ese modelo de belleza.
HIPOCONDRÍA
- Es algo de lo que Mariela Asensio quería hablar. El texto de la obra es bastante biográfico. Ella me eligió a mí para hablar de eso porque pienso que soy un poco hipocondríaca. De chica era mucho más.
MADONNA
- Madonna es una ídola. Madonna se vende como nadie y parece ser una mujer que hace lo que quiere, que no tiene límites. Ella quiso tener un hijo sin padre, agarro a un bailarín y lo tuvo. Da una imagen de mucha libertad sexual y laboral. Es muy creativa. Va a envejecer con dignidad, no como Graciela Alfano.
REGGAETON
- Ese ritmo está buenísimo. Hay reggaeton de mujeres y de hombres. El de hombres es super machista, pero la cumbia villera es peor. Es una falta de respeto a la mujer. Nos llama la atención que en los cumpleaños de quince, en las fiestas familiares, ponen esos temas y las nenas y las señoras grandes los bailan sin ningún conflicto. Si una mujer se pusiera a cantar esas letras, se escandalizarían. Pero como los cantantes son hombres, nadie dice nada. También hay mujeres machistas.
VENTILADOR
- Ese objeto resuena como una obsesión. Está hablando de otra cosa. Es simbólico. Funciona como un hilo que atraviesa toda la obra.
AMOR
- ¡Qué difícil! Es algo sobre lo que se generan muchas fantasías. Las novelas, las películas románticas, te hablan de que el amor para la mujer es muy importante. Y después, una va viendo que nada es tan así. Hay muchos amores, no hay maneras preestablecidas de amar. A una edad me imaginaba que el amor era de una manera, y ahora pienso que es de otra. A veces, las palabras no dan cuenta de lo que son las cosas. La obra habla mucho del amor heterosexual y homosexual. Habla de mujeres que piden, que exigen. El amor no es algo que te dan. El amor es algo más recíproco.
ORGASMO
- El otro día leí en una estadística que casi el 50% de las mujeres no habían tenido un orgasmo. Hasta hace poco era un tema que ni siquiera se hablaba. La mujer no le puede pedir nada al hombre. Se la castiga cuando decide disfrutar libremente y sin culpa del sexo.
MASTURBACIÓN
- Sí, las mujeres nos masturbamos. Para los hombres no es un tema tabú. De chicos, ellos se masturban todos juntos. Un hombre masturbándose es una gracia; una mujer masturbándose es una preocupación, la mandan al psicólogo. Aunque este tema, en la obra, esté tratado desde el humor, en el público, sobre todo de parte de los hombres más grandes, hay una mirada incómoda.
MENSTRUACIÓN
- Según una periodista*, es la primera vez que se ve una menstruación en escena. Trabajado desde una poética, por supuesto. La palabra en sí ya es… Es algo que no tiene por qué estar oculto. Yo no tengo problemas en decir “hoy estoy indispuesta”, pero para muchas sigue siendo un tabú.
*nota brown: se trata de Moira Soto, a mi humilde entender, una de las pocas periodistas capacitada para opinar sobre la existencia de un teatro de/hecho por/hecho para mujeres. Desde hace años lo viene haciendo con mucha calidad para el suplemento Las 12 de Página 12.
MATERNIDAD
- La obra no habla de todos los temas. Por ejemplo, no se desarrolla el tema de la maternidad. Lo que pasa es que Mariela está trabajando en una trilogía. La próxima, Mujeres en el aire, va a tratar de las mujeres y su relación con la maternidad y el trabajo. Es un tema que, por la edad que tengo, a mí me interesa mucho. No sé si tengo que tener un hijo ya o si todavía tengo más tiempo. Ser madre está muy asociado a ser mujer. Está instalada esa idea de que si no sos madre, entonces, no sos una mujer completa. Lamentablemente te termina afectando lo que dicen o piensan los demás.
ASENSIO
- Yo aprendí mucho con ella. Es una persona muy libre, que sueña, que lleva adelante sus proyectos. Si salió todo tan fluido, fue gracias a ella que tiene las cosas muy claras. Es muy segura. Es lindo ver alguien así. Te da confianza. Cuando le hice un regalo por el estreno de la obra, le puse en la dedicatoria que yo la admiraba no sólo como artista sino también como mujer. Mariela me recuerda a una frase que leí de Simone de Beauvoir: “Vive como piensas”. Es difícil hacer eso. Y ella lo hace. Tiene mucha fuerza, confianza en sí misma. Son atributos que siempre están más asociados a un hombre. Y cuando se ven en una mujer, es buenísimo. Aunque nos quieran creer que no es así, ésas son también características que puede tener una mujer. Me gusta decirle a una mujer que la admiro. Admiro a muchas mujeres, y está bueno decirlo.
Esta enumeración, ¿nos habla de la existencia de un teatro de mujeres, femenino, feminista? Queda abierto el interrogante, bastante machista, por cierto. Aunque La Nación y Clarín ya se encargaron de cerrarlo, despachándose dichos matutinos con sendas notas combos, por no llamarlas notas bolsa de gatos, en las cuales, la ecuación es muy sencilla: un elenco de mujeres + otro elenco de mujeres + otro elenco de mujeres = teatro de mujeres; no es nuevo este recurso periodístico, es estructural, lo mismo hicieron el año pasado con las promocionadísimas “familias disfuncionales”, lo mismo hacen en la sección Policiales; salir en esos diarios lleva mucho público, pero ¿qué le pasa a una obra off cuando la encasillan dentro de un fenómeno in?
Lejos de la generalización, y con ánimo detallista, le pedí a Cecilia Rainero que me ayudara a desentrañar las palabras que habitan el rico campo semántico de Mujeres en el baño, la exitosa obra de Mariela Asensio. He aquí el resultado.
BAÑO
- Es muy importante en la vida de una persona. En la obra, el espacio va mutando y el baño se transforma en un lugar de fantasía. Uno en el baño piensa o hace cosas a escondidas. La mujer pasa mucho tiempo en esa parte de la casa. Creo que, por lo general, las mujeres tenemos más cosas para hacer en el baño que los hombres. El maquillaje, los baños de espuma, cuando estamos indispuestas. Yo, ahí, como mujer, me siento cómoda. Es un lugar que dispara muchos sentidos. Se presta para la introspección, para leer algo a indebido. Es un espacio de intimidad. A los hombres les interesa ver qué hacen las mujeres en un baño. Uno cuando actúa siempre está expuesto, pero no siento que la exposición sea mayor porque la obra transcurra en un baño. Es el espacio ficcional que se eligió, y si bien no hay una historia con personajes delineados, igual hay ficción.
MUJER
- Mujer, mujer, libérate… Decís mujer y se te vienen todos los preconceptos encima. Las mujeres en el baño no sólo se maquillan. También abortan, las matan, reflexionan, son sujetos pensantes, no son únicamente impulsivas, románticas o sentimentales. La obra me parece que intenta romper con eso. También rompe con el mito de que muchas mujeres no pueden trabajar juntas. A mí me encanta trabajar con mujeres, me siento más en confianza. No me gusta que digan que es una moda. Todas nos acoplamos a esta propuesta de no representar a ninguna mujer. Hay una idea de irrepresentabilidad en la obra a partir de la cual empezamos a actuar. No representamos personajes con rasgos psicológicos y conflictos determinados.
HOMBRE
- Yo pienso más en la especie humana. Si bien hay un montón de diferencias entre el hombre y la mujer, para mí hay que pensarlos como iguales, como personas. En esta obra los hombres no están, y eso no se siente como una ausencia que hay que llenar. Es un espectáculo de mujeres. Se habla de los hombres como se habla de otros temas. Los hombres no tienen que estar en todos lados. Todo el tiempo miramos a público, algunos hombres nos bajan la mirada, pero a muchos les gusta la propuesta, les da curiosidad.
FEMINISMO
- Tendría que haber más feminismo. Estar más conscientes de que todavía vivimos en una sociedad bastante machista. La obra plantea esto como una necesidad. Para algunos, está mal visto el feminismo. No se sabe si es una lucha que fracasó o que se ganó. Para mí, no fracasó, porque se obtuvieron un montón de derechos, pero todavía no siento que haya igualdad entre el hombre y la mujer. El destino del mundo lo siguen decidiendo los varones. Aunque ahora tengamos una presidenta. Pero, por ejemplo, en relación al tema del aborto, Cristina ya declaró que está a favor de la vida, de la concepción. Otra cosa que me molesta de la presidenta, y al elenco también, es que esté tan operada, no está bueno ese modelo de que siempre hay que estar linda y joven porque parece que es el único valor que tenés, Está muy preocupada por la ropa, se mata haciendo gimnasia, para estar así de arreglada, debe pasar muchas horas en el baño, en la peluquería.
BELLEZA
- Es una palabra cruel. Parece que la belleza es de una sola manera: pómulos salidos, boca prominente, rubia, re-delgada, con tetas. Acá hay un montón de mujeres que se hacen las tetas y eso es violento. Se operan, se cortan, se cosen, todo para verse más lindas. ¿Por qué no hacen algo para ser más libres? La belleza te quita libertad. Te puede provocar trastornos en la alimentación. Es una porquería, es un negocio. En el elenco no hay ninguna que se haya hecho cirugías, nos encanta comer y no nos genera conflicto no depilarnos. Hay mucha gente que es linda y no necesariamente responde a ese modelo de belleza.
HIPOCONDRÍA
- Es algo de lo que Mariela Asensio quería hablar. El texto de la obra es bastante biográfico. Ella me eligió a mí para hablar de eso porque pienso que soy un poco hipocondríaca. De chica era mucho más.
MADONNA
- Madonna es una ídola. Madonna se vende como nadie y parece ser una mujer que hace lo que quiere, que no tiene límites. Ella quiso tener un hijo sin padre, agarro a un bailarín y lo tuvo. Da una imagen de mucha libertad sexual y laboral. Es muy creativa. Va a envejecer con dignidad, no como Graciela Alfano.
REGGAETON
- Ese ritmo está buenísimo. Hay reggaeton de mujeres y de hombres. El de hombres es super machista, pero la cumbia villera es peor. Es una falta de respeto a la mujer. Nos llama la atención que en los cumpleaños de quince, en las fiestas familiares, ponen esos temas y las nenas y las señoras grandes los bailan sin ningún conflicto. Si una mujer se pusiera a cantar esas letras, se escandalizarían. Pero como los cantantes son hombres, nadie dice nada. También hay mujeres machistas.
VENTILADOR
- Ese objeto resuena como una obsesión. Está hablando de otra cosa. Es simbólico. Funciona como un hilo que atraviesa toda la obra.
AMOR
- ¡Qué difícil! Es algo sobre lo que se generan muchas fantasías. Las novelas, las películas románticas, te hablan de que el amor para la mujer es muy importante. Y después, una va viendo que nada es tan así. Hay muchos amores, no hay maneras preestablecidas de amar. A una edad me imaginaba que el amor era de una manera, y ahora pienso que es de otra. A veces, las palabras no dan cuenta de lo que son las cosas. La obra habla mucho del amor heterosexual y homosexual. Habla de mujeres que piden, que exigen. El amor no es algo que te dan. El amor es algo más recíproco.
ORGASMO
- El otro día leí en una estadística que casi el 50% de las mujeres no habían tenido un orgasmo. Hasta hace poco era un tema que ni siquiera se hablaba. La mujer no le puede pedir nada al hombre. Se la castiga cuando decide disfrutar libremente y sin culpa del sexo.
MASTURBACIÓN
- Sí, las mujeres nos masturbamos. Para los hombres no es un tema tabú. De chicos, ellos se masturban todos juntos. Un hombre masturbándose es una gracia; una mujer masturbándose es una preocupación, la mandan al psicólogo. Aunque este tema, en la obra, esté tratado desde el humor, en el público, sobre todo de parte de los hombres más grandes, hay una mirada incómoda.
MENSTRUACIÓN
- Según una periodista*, es la primera vez que se ve una menstruación en escena. Trabajado desde una poética, por supuesto. La palabra en sí ya es… Es algo que no tiene por qué estar oculto. Yo no tengo problemas en decir “hoy estoy indispuesta”, pero para muchas sigue siendo un tabú.
*nota brown: se trata de Moira Soto, a mi humilde entender, una de las pocas periodistas capacitada para opinar sobre la existencia de un teatro de/hecho por/hecho para mujeres. Desde hace años lo viene haciendo con mucha calidad para el suplemento Las 12 de Página 12.
MATERNIDAD
- La obra no habla de todos los temas. Por ejemplo, no se desarrolla el tema de la maternidad. Lo que pasa es que Mariela está trabajando en una trilogía. La próxima, Mujeres en el aire, va a tratar de las mujeres y su relación con la maternidad y el trabajo. Es un tema que, por la edad que tengo, a mí me interesa mucho. No sé si tengo que tener un hijo ya o si todavía tengo más tiempo. Ser madre está muy asociado a ser mujer. Está instalada esa idea de que si no sos madre, entonces, no sos una mujer completa. Lamentablemente te termina afectando lo que dicen o piensan los demás.
ASENSIO
- Yo aprendí mucho con ella. Es una persona muy libre, que sueña, que lleva adelante sus proyectos. Si salió todo tan fluido, fue gracias a ella que tiene las cosas muy claras. Es muy segura. Es lindo ver alguien así. Te da confianza. Cuando le hice un regalo por el estreno de la obra, le puse en la dedicatoria que yo la admiraba no sólo como artista sino también como mujer. Mariela me recuerda a una frase que leí de Simone de Beauvoir: “Vive como piensas”. Es difícil hacer eso. Y ella lo hace. Tiene mucha fuerza, confianza en sí misma. Son atributos que siempre están más asociados a un hombre. Y cuando se ven en una mujer, es buenísimo. Aunque nos quieran creer que no es así, ésas son también características que puede tener una mujer. Me gusta decirle a una mujer que la admiro. Admiro a muchas mujeres, y está bueno decirlo.
MUJERES EN EL BAÑO
Intérpretes: Cecilia Rainero, Carolina Tejeda, Josefina Lamarre, Leticia Torres, Raquel Ameri y Eugenia Iturbe. Dramaturgia y dirección: Mariela Asensio.
En Espacio Callejón, Humahuaca 3759, los sábados a las 23 hs. y los domingos a las 21 hs. Entrada: 20 pesos (jub. y est. 15 pesos). Reservas: 4862-1167.
Importante: durante el mes de marzo no habrá funciones porque la sala permanecerá cerrada.
En Espacio Callejón, Humahuaca 3759, los sábados a las 23 hs. y los domingos a las 21 hs. Entrada: 20 pesos (jub. y est. 15 pesos). Reservas: 4862-1167.
Importante: durante el mes de marzo no habrá funciones porque la sala permanecerá cerrada.
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Notas mencionadas:

